jueves, 1 de noviembre de 2007

Desenlace (continuación)

Advertencia: Este post rebosa ira. Me toca los huevos sentirme como un puto kleenex. Lo siento si parezco agresivo pero poneos en mi lugar.

Llego al insti cuando está anocheciendo. Por cuestiones de tráfico he llegado un cuarto de hora antes de tiempo, pero me un poco igual. Me siento en la sala de profes y me pongo a jugar con la calculadora. Cuando sé que me queda poco tiempo en un sitio siempre me desanimo y me cuesta dar clase; no me concentro. Chilla la sirena y tras esperar el par de minutos de rigor cojo una tiza y me voy con las fieras. Se prevía un día tranquilo, que pasara rápido, sin embargo...

Comienzo la clase pero los alumnos están un poco insoportables. En un momento me preguntan por el examen y uno de ellos me pregunta maliciosamente si lo voy a hacer yo. Veo que ya sabe que es el último día. Les digo que no, y como empiezan a preguntar si sé cuándo me voy, finalmente, por no mentirles y porque alguno ya sabe la verdad, les digo que es hoy mi último día de curro. Por supuesto, eso impide que la clase progrese adecuadamente, pero me esfuerzo un poco más y tira para adelante. Finalmente les digo que me enteré ayer y que el sustituyendo ni me llamó ni nada; que me lo tuvo que decir una tercera persona.

En la siguiente clase, nadie sabía nada, por suerte. Cuando los alumnos saben que es tu último día, no puedes dar clase normalmente. Yo siempre me niego a decir cuándo me voy pero esta vez la noticia había trascendido. Con los de esta segunda clase tengo un buen ambiente, además son mayores. Les cuento un poco como funciona lo de la interinidad y parece que quedan satisfechos.

Cuanto más pienso lo mal que ha llevado el sustituyendo el tema de su alta, más me cabreo. En el recreo, paseo por los pasillos a ver si me encuentro al jefe de departamento para decirle cuatro cosas acerca de cómo me lo dijo el martes y dejarle un recado para el sustituyendo: "Dile que podría haberse molestado en llamarme". Sin embargo, no está.

Vuelvo a casa metido en estos pensamientos cuando, de repente, decido que voy a llamar directamente al sustituyendo. Lo hago y le digo que el martes el jefe me dijo que se incorporaba el lunes próximo y que pidiera el cese y que podría haberme llamado para decírmelo directamente. Que, de alguna manera, la noticia trascendió y me fue imposible desarrollar bien las clases. Pero él dice que no habló con él, sino con un tal B. Por lo visto, B se lo dijo al jefe y éste a mí pero hubo filtraciones. El sustituyendo me dice que no esperaba que eso me molestara y que quería ir un día al instituto pero no ha podido. Me da igual si va al instituto o no, lo importante es que me he enterado por terceros de que se me acababa el curro.

La cosa aún se lía más cuando me dice que no es seguro que se incorpore el lunes. ¿Cómo? O sea que es posible que tenga que ir el lunes a dar clase, habiendo dicho que me iba, habiéndome despedido de algunos profes, y habiéndoselo dicho a los alumnos. ¿En qué posición me deja a mí eso? Pero el sustituyendo se pica y me suelta:
—Yo no tengo por qué decirte cuándo vuelvo. A mí me dan el alta, yo vuelvo a dar clase y punto.
Claro, si resulta que no me dice nada, podemos aparecer los dos en el aula, pero ¿esto qué es? ¿Y tengo que estar pendiente de si voy o no voy el lunes? Que yo no vivo al lado del ies Adulto.
—Mira, yo no sé si estás obligado a llamarme o no, pero lo mínimo es decírme a mí cuando vuelves, y no que me entere por terceras personas, por educación; y eso conlleva la molesta situación de que lo sabía gente incluso antes que yo, y alumnos a la vez que yo. Así no se hacen las cosas.

Al final me dice:
—Si el jefe te dijo que no fueras el lunes, no vayas.
—Eso haré, cogeré el papel del cese y lo llevaré a Alicante.
Total, que como el sustituyendo le dijo a alguien que probablemente se incorporaba el lunes, la noticia se extendió, el jefe se enteró y me la transmitió mal. Por otro lado, el sustituyendo, pasó de mí porque ya me enteraría por otros de que se acababa la sustitución. ¡Hay que joderse! Por lo menos le he hecho saber que lo ha hecho mal y ha creado una situación incómoda.

2 comentarios:

bichillo dijo...

Vaya mal asunto. La verdad que uff, tiene que ser bastante molesto estar a expensas de que otra persona quiera volver a su trabajo. Tú mientras, estas intentando hacer lo mejor posible tu tarea y debe ser dificil distanciarse de tema. Violento, como mínimo.

Suerte Garin y esperamos que pronto te toque al menos, una sustitución suficientemente larga.

Saludos compañero!

amelche dijo...

No me extraña que te sientas así. Diga lo que diga, lo mínimo que tenía que haber hecho es llamarte y hablar contigo, antes de hablar con nadie más o aunque se lo hubiera dicho al jefe de estudios o a quien fuera. Pero primero, a ti. Porque tú tienes que preparte unas clases y unos exámenes y tienes que saber si vas a estar o no.
Y si no sabe cuándo le van a dar el alta, también debería llamarte y decirte: "Mira, el lunes voy al médico, no sé si me dará el alta o no" y que tú estés prevenido. Porque, aunque le den el alta el lunes, se supone que se tiene que incorporar el martes y tú ir el lunes a trabajar. Eso es lo que hice yo cuando me dieron el alta un lunes y ya había avisado a mi sustituta con una semana de antelación de que, probablemente, ese día me darían el alta si no surgían complicaciones, para que se fuera preparando.

Pero eso de no llamarte, a parte de una putada, es una gran falta de educación por su parte, a mi modo de verlo. ¿O qué se piensa, que eres su esclavo y tienes que estar disponible a su conveniencia?