Soy malo
(Aclaración: Este post corresponde a la noche del miércoles 7 de junio. Blogger estaba caído y no pude publicar a la hora deseada.)
Últimamente me siento raro. En los últimos tres días de clase he hecho llorar a tres alumnos distintos sin quererlo.
El primero fue porque le puse un parte, la verdad es que fue excesivo pero bueno. Al final me dio una pena increíble y todos los demás alumnos me pidieron que se lo quitara. Hasta algunos querían que se lo pusiera a ellos en vez de al pobre chico. Al acabar la clase lo rompí. Espero que sirva de ejemplo.
En otra clase vi como un chico y una chica se daban un par de manotazos. En vez de expulsarlos decidí que copiaran el viejo 100 veces... pero sólo 50 veces y que se quedarían en el recreo próximo castigados. El chico empezó a llorar. Resulta que era todo un malentendido: el chico le había dado un pequeño golpe en el brazo para decirle algo, y la otra, que estaba hasta los mismísimos de que otro que se sentaba delante de ella le molestara, saltó y lo pagó con el niño. Ella confeso que esto fue lo que ocurrió. Castigo doble para la tipa esta.
Hoy entregaba las notas del último examen de mates. No han salido muy mal pero a una de las chicas sí. Y venga a llorar. Las lágrimas corrían por la cara hasta la camiseta, empapándola. Daba mucha pena. En realidad, esta alumna aprobará pero con nota baja y sólo si se esfuerza más. Por lo visto, la presión de los padres es bastante fuerte. Hummm.
Cambiando de tema, ya tengo cita con el dentista, así que se confirma: Dentista IV. Y cambiando de tema nuevamente, mi “sustituyenda” prolongará la baja con toda seguridad, así que me quedo hasta el fin de las clases. ¡A ver cuándo estudio!













