miércoles, 29 de marzo de 2006

Claustro sorpresa

En mi instituto todo es un puto descontrol. Hoy, después del primer recreo, en una reunión de tutores me he enterado de rebote que esta tarde había claustro de profesores. Es decir, todos los profesores estaban citados. Yo soy despistado pero ¿tanto como para no enterarme de algo así? Miré en el casillero: nada. Más de 10 profesores no sabían nada de esta reunión. En el segundo recreo encontré un papel que estaba pinchado entre mil más en el que decía algo del claustro. Así que me ha tocado quedarme a comer.

Estoy dándome cuenta de que nadie aguanta a la profesora racista (en adelante PR). Parece que manipula a los alumnos a un nivel bastante preocupante. También lo intenta con algunos profesores pero con mucha más cautela. He oido que se jubila este año, así que quizás ya se caga totalmente en el tema de dar clase. Por lo visto se escaquea de las guardias y miente más que habla....

Me he dado cuenta de que parte del ambiente apocalíptico de este instituto se percibe por el sentido del olfato. El instituto entero huele a barbacoa. Pero no es ese olor agradable de carne torrada que se disfruta con la cervecita, no no no. Es ese olor que se queda en la ropa cuando has vuelto a casa después de hacer la barbacoa; te hueles y dices: «¡Mierda! Estoy ahumado». Dan ganas de ducharse.

(Yo y un alumno dando clase)

martes, 28 de marzo de 2006

Dentista

Después de la semana terrible ha llegado la calma. Estos días, hasta que lleguen las vacaciones de Semana Santa, parecen de simple transición. No pasa nada muy interesante. La verdad es que los días parecen indistinguibles unos de otros. Lo más destacable de hoy es que voy al dentista.

viernes, 24 de marzo de 2006

El infinito hecho tiempo

El jueves ya empezó mal porque fui a una reunión del departamento que fue una puta mierda. No se trató de nada interesante y los temas derivaban a cotilleos sobre alumnos que no conozco. La reunión no fue en el departamento sino en el bar. Después tuve dos clases seguidas, una de ellas tutoría, que la odio a muerte. Acabé tan estresado que al acabarla me fui a dar la otra clase que me quedaba sin darme cuenta de que estábamos en el recreo. Después de esa clase, que resultó un tanto caótica porque me dejé el cerebro en la sala de profes, tenía una guardia a última hora. Todos se fueron a comer porque luego había evaluación y yo me quedé como un capullo. Además no pude escaparme antes de tiempo porque un compañero estuvo comentándome la programación de una de las asignaturas que tengo y me interesaba mucho atender. Así que tenía menos de tres cuartos de hora para encontrar un sitio para comer y comer propiamente. Eso contando con que me atendieran rapídisimamente.

Dentro de lo posible tardé poco y sólo llegué 10 minutos tarde a la evaluación de mi propio curso. Además, los cursos estaban dispuestos con tan poca fortuna que era salir de una evaluación y entrar en otra. No había un momento de tranquilidad. Sólo al ir a mear me podía evadir; ya que estaba recogí el cerebro de la sala de profes. Con el grupo malo el asunto se prolongó más de lo recomendado y acabé hasta los cojones de ellos. Finalmente llegué a casa a las ocho menos algo con un dolor de cabeza que podría rivalizar con ese de las fallas. Menos mal que después de cenar se pasó.

Hoy ya era otra cosa, y además, sabiendo que las clases acababan a la 1, ya veía el fin de semana. Pero como antes del segundo recreo tengo al grupo malo al ser ésta su última hora, se han comportado como si fuera la última hora de un viernes: era para expulsar a todos salvo a tres mártires. Me he pasado casi media hora sólo ordenándolos en sus sitios, separando a los que hablan y todo eso.... Horrible.

jueves, 23 de marzo de 2006

Cansancio

Éste es un post demasiado corto para un día demasiado largo. Los detalles, mañana.

miércoles, 22 de marzo de 2006

Mañana evaluación

Los días pasan rápidos y sin nada interesante que contar. Mañana tengo evaluación por la tarde lo cual implica que salgo a las siete del insti. Además tengo todos los cursos seguidos; ni siquiera un momento de descanso. Bueno, lo tomaremos con filosofía. Lo bueno es que vamos a criticar fieramente a los alumnos y esta vez sí que los conozco un poco.

El viernes se da las notas y por suerte acabo una hora antes. Estoy deseando que llegue.

lunes, 20 de marzo de 2006

Fallas

Estas fiestas son una burda excusa para poder salir todos los días y beber tanto como en el resto del año. No vi ninguna mascletà, no vi ningún castillo de fuegos artificiales, vi una sola falla (desde lejos), no fui a ver esa ofrenda... La noche del jueves fue de lo más normal: cenar en algún bareto, beber, saltar en una verbena y después acabar la noche en Doors. Al salir ya estaba amaneciendo y caían unas gotas de lluvia que amenazaban con una lluvia fortísima. Nada más tocar la cama caí dormido como un tronco.


El viernes me levanté a las 14h totalmente jodido jurando por los dioses que no iba a beber nunca más en mi vida. Tenía un dolor de cabeza impresionante y el estómago más revuelto que un nudo de autopistas. Cancelé todos los planes de esa noche para descansar porque pensaba que iba a cascarla. Sin embargo me llamó Zoya, que tenía libre esa tarde, y me fui a por ella con el coche con el peligro que ello conllevaba porque yo estaba en un estado lamentable. Por suerte condujo ella a la vuelta. Esa noche no salimos.


El sábado fue la mejor noche con diferencia. La cena fue una puta mierda y un sablazo. Apenas si bebí dos cervezas antes de ir a la verbena de turno. Al llegar allí entre un mar de gente la música parecía no acompañar y nadie parecía pasárselo demasiado bien. Al final, dos amigos y yo decidimos ir a por más combustible porque en el botellón se había acabado la mezcla. Fue entonces cuando comenzó lo bueno. No pudimos ir a la barra de la falla y tuvimos que buscar alguna falla cercana. Las camareras (por llamarlas de alguna manera) parecían estar borrachas o fumadas o las dos cosas. Los precios de los cubatas eran cambiantes y no acertaban con la mezcla. Cuando volvimos con cubatas para todos la fiesta estaba en su apogeo y todos y todas iban totalmente bolingas y con un punto contento que fue la risa. En seguida acabó la verbena y decidimos ir otra vez a Doors. Por el camino volvimos a la barra de las camareras borrachas a pedir más bebida. Pedimos tres whiskys con limón y un ron-cola. La camarera se lió con las mezclas, nos puso un vaso sólo con hielo y se le olvidó el whisky.
—Oye, aquí no falta algo.—dijo un colega.
—Ah sí.—y echó el whisky.
Le preguntamos cúal era el de ron; la respuesta fue: “Éste supongo.”
Al final el precio había cambiado de nuevo y a base de insistir pagamos lo mímino.


Otro momento estelar fue cuando un tío disfrazado de pollo que iba montado en bicicleta casi atropella a un colega. Doors estaba petadísimo pero bueno, ya daba igual. Al llegar a casa había amanecido y había que dormir para el día siguiente.


Quedamos por la tarde con unos colegas para tomar algo. Era patente que todos estábamos destrozados. Sólo uno pidió cerveza y hasta hubo quien pidió un café. En vez de ver quemar alguna falla Zoya y yo decidimos ir al cine pero por lo visto hay firmado un convenio que obliga a que la última sesión acabe a las 19:30. Maldito espíritu fallero. Al final pasamos de todo y nos fuimos a dormir.


Hoy Zoya ya ha vuelto a su casa y yo tengo que ordenar mi cuarto que parece arrasado por el Katrina y preparar las cosas para esta semana. Hay evaluación y me toca quedarme algunas tardes. La semanita se prevé larga.

miércoles, 15 de marzo de 2006

Vacaciones-Profesores racistas

Se acabaron las clases. ¡Yuuuupi! Hasta el martes. Hoy era el día más largo pero ha pasado lo suficientemente rápido. Mañana tengo que ir al insti para "cuidar" a los niños. Y como tengo guardia a última hora pues me quedo pringado hasta el final. Luego los profes comeremos paella.


La diversidad entre los alumnos es enorme; los hay gitanos, árabes, sudamericanos, ingleses, chinos... y más, seguro. Los recien llegados tienen unas clases especiales en la que se les ayuda en la comprensión del idioma: PASE se llaman aquí. A veces hay que tenerlos en clase; en general haciendo trabajo de lo que estén haciendo en el aula PASE, o con algo similar a la materia que estés explicando. Una profesora, que está a punto de jubilarse, ante la imposibilidad de entenderse con un alumno de estos lo ha expulsado, con la excusa de que no trabaja en clase. Posteriormente ha afirmado que no quiere tener extranjeros en clase. Sus alumnos se desdoblan a veces para que algunos hagan refuerzo; ella los manda allí y la otra profesora se come todo el marrón sola.


Los institutos ya no son como antes. La realidad está en constante cambio. Y ningún profesor que se precie puede decir estas cosas delante de los otros profesores y el resto de los alumnos. Podría pensarlas, pero es parte del trabajo. A mí también me resulta difícil dar clase con ellos, pero también tienen derecho a la educación y son nuestros alumnos. Hay que integrarlos.

martes, 14 de marzo de 2006

Fuego, camina conmigo


Hoy está siendo un día tranquilo; podía haber sido mucho peor porque tengo al grupo malo dos horas seguidas pero hoy estaban muy tranquilitos. Sin embargo el grupo de refuerzo se está descomponiendo. Una de las chicas va bastante bien, va a volver con el grupo normal pero ella no está por la labor. Claro, aquí trabajan menos, están más relajados y encima se les perdona algún que otro fallo. Sin embargo, el profesor que lleva el resto del grupo me ha propuesto que la baje a ella y también a uno de los más malos y no tengo muy claro qué supondría esto. También tengo que incorporar a dos de la clase grande que no se enteran de nada. Esto es como un cambio en el fútbol. Voy a bajar a la más lista pero no sé a quien más bajar. Todos parecen bastante mediocres. Pero ya pensaré todo esto será después de fallas. Si lo pienso ahora, durante estas fiestas podría perder la neurona que almacena la información y habría perdido el tiempo.

Ahora lo que importa es pasar el día de mañana, que es el último de clases y luego ir el jueves a las actividades: paellas, baloncesto, futbito y no sé qué cosas más. También han hecho los alumnos una falla MUY artesanal. Hoy he estado colaborando un poco en ella(lo exigía el guión; a mí la falla me la sopla) y parece que a este ritmo no estará acabada hasta el verano ... de dentro de dos años. No me pierdo cómo arderá el jueves ¿o quizá sí?

lunes, 13 de marzo de 2006

El experimento

Creo que puedo arreglar el post de hoy. El viernes puse dos partes más a dos alumnos pesados de mi primero bueno. A veces pienso que me paso, pero en realidad no es así. Le puse un parte leve a cada uno. Ellos se lo esperaban grave. Sólo hablaban de vez en cuando y no atendían. ¿Es esto suficiente razón para un parte? Sí. Y si no, me da igual. Hoy les he dado la hojita de disciplina y estaban más suaves que la seda.

Hablo de esto porque he leído en el blog de Javi Moya, ...hmmm..., acerca de un experimento sobre la obediencia y el sadismo. Es el experimento de Milgram: artículo en la Wikipedia

Post de mierda

Después de un finde algo atareado he tenido un día de curro relajado. Nadie se ha portado demasiado mal y no he tenido que gritar. He estado pasando las notas de la segunda evaluación al ordenador y me he largado a casa.


Hace un calor de la hostia: a las 9h unos 18º o 19º. Tengo que volver a casa con el aire acondicionado puesto. Las fallas ya están ahí pero yo ni me entero...


¡Vaya mierda de post he escrito hoy! ¡¡No lo leas!!

jueves, 9 de marzo de 2006

El agujero y otras historias

Poner partes es como matar. La primera vez puede resultar difícil; puedes tener remordimientos; pensar que una persona inocente lo está pasando mal. Pero al igual que quien ha matado una vez puede volver a matar y no parar; una vez puesto el primer parte los demás pueden caer como churros.

Tenía a medio curso malo esta mañana y han ido como la seda. Nunca han funcionado mejor. Sin duda obré bien ayer. Luego tenía una tutoría en la que he hecho un concurso de popularidad y me han llamado la atención porque hacíamos mucho ruido. Luego clase con media clase de otro primero. Estos se portan bastante bien.

A última hora tenía una guardia y he aprovechado para hacer algo que tenía pendiente. Tomar una foto del boquete que vi en un pasillo. Impresionante. Sin duda Mad Max estudió allí.

miércoles, 8 de marzo de 2006

El cabreo

Ayer expulsé a una de las alumnas en la primera hora porque que le dio un cachete a otra. Le puse un parte. Lo tiene que traer firmado y se le entrega al tutor. En el momento me pareció que era excesivo porque la pobre puso una cara que daba pena. ¡Pero no!. Así aprenderán. Hice bien.

Hoy se me ha hecho un día muy largo pero es porque tengo una guardia (en la que he tenido que sustituir a una profesora de no sé qué. De verdad, no lo sé.) y luego una hora de tutoría individual en la que no hago nada. Dos horas de hacer el perro y luego dos horas de clases las tolero un poco mal. En la última hora tenía al grupo malo. No paraban de hablar y de levantarse y girarse hacia atrás. Hoy me he puesto en plan "estoy cabreado con vuestra actitud" mirándolos fijamente a dos o tres en concreto y callándome con los brazos cruzados con cara de mala hostia. Funciona pero no se puede usar esto cada 3 minutos. A veces estaban callados y atendían; sin embargo, si alguien me llamaba para preguntar una duda los demás se alteraban y ya estaba liada otra vez.

Como estaba un poco harto y he visto que faltaban 6 minutos para acabar les he vuelto a mirar todo serio y he dicho que no daba más clase. He cerrado el libro y se han quedado de hielo!! Todos callados sin saber qué hacer y/o decir. (Toma ya!). Se oyen promesas de: «Nos portaremos bien.» y «Venga, sigue dando clase.» "No." , dije, "He dicho que se ha acabado la clase y se ha acabado." Recojo y les miro. Uno me dice: "¿Y qué hacemos nosotros?" "Nos vamos.", he respondido. Y lo más raro; viene la chica a la que le puse el parte ayer y me pregunta si es culpa suya. Pobre chica, le habré creado un trauma. "No tiene nada que ver contigo."

He tenido que mantener la cara de cabreo hasta que he llegado al coche y me he puesto mi música favorita y me he largado al hogar dulce hogar. A ver si el viernes están más suaves que la seda. Qué difícil es esto a veces.

martes, 7 de marzo de 2006

Estoy aburrido

Estoy en una especie de taller que está en otro edificio del instituto. Está dividido en dos aulas. A primera hora he tenido tecnología con un primero luego se han ido de excursión a ver plantas. Ahora estoy en la otra aula con dos alumnas que no han ido. Les he dejado usar los ordenadores. Sin embargo en la misma aula un tipo tenía clase con los de bachillerato; están hablando de ruedas, discos, momentos, fuerzas de rozamiento, coficientes de rozamiento. Acabo de descubrir que en valenciano/catalán se dice coeficient de fregament. Qué cómico.

Vaya coñazo de día. Ahora viene el recreo y después tengo una hora de atención a padres. Y luego clase con el segundo. Les enseñaré los exámenes y hablaremos de los políedros regulares. Se nota que estoy más aburrido que nunca; mis bostezos van a interrumpir la clase de mi colega.

Además me estoy meando y no puedo salir para no interrumpir la clase....

lunes, 6 de marzo de 2006

El water del bar del Moe

Me estaba meando y fui al baño de profesores. He estado en baños de tugurios cuando salgo de fiesta que tenían mejor imagen. Un espejo cutre en una pared blanca de yeso, dos meaderos de pie y dos de taza. He ido a uno de taza porque uno de los de pie estaba ocupado y la tapa esa de sentarse a cagar no se quedaba levantada. Al final, como me niego a hacer malabarismos para mantenerla arriba he meado con la tapa bajada. ¡Que le den! Además los baños, tanto de hombres como de mujeres están dentro de un almacén en el que se guarda garrafas de agua de esas de oficina. A saber la de bacterias que hay por ahí flotando en el ambiente.

El IES se llama...

Poco a poco me voy acostumbrando al instituto. Me resulta cada día más familiar y los profesores son más simpáticos. Los alumnos ya me llaman por los pasillos y no se comportan muy mal, de momento. Ya no me deprime que esté en un estado de ruina tan avanzado. A pesar de todo de ahora en adelante lo voy a llamar IES Mad Max.

Hoy era un día relajado. Primero una mezcla de los tres grupos de primero y luego tenía a uno de los primeros y después a una clase de refuerzo de 2º. No corregí los exámenes que hicimos el viernes. Mañana los de 1º se van de excursión así que mañana tiene pinta de ser un día sin estrés. Además van a vacunar a los de segundo.

viernes, 3 de marzo de 2006

Por fin es finde

Después del shock de ver un instituto tan cutre y de asimilar que sólo tengo niños en cuerpos de jóvenes en las aulas las cosas parecen mejorar algo. Los profesores se relacionan un poco más conmigo aunque principalmente para hacer la pregunta: ¿Cómo te va con los niños?. Supongo que la oiré al menos 5 veces más durante la próxima semana. Tendré que prepararme la respuesta estándar. Además hay demasiado valenciano para mi gusto. Supongo que me acostumbraré.

Según pasa el tiempo veo que este instituto está en peor estado de lo que parece. La cafetería, a la que he ido hoy porque ayer estaba cerrada (?), es tan grande como mi habitación y sólo tiene dos mesas. Hoy me he dado cuenta de que en uno de los pasillos, en la pared al lado de una puerta hay un agujero de tamaño considerable. Habrá foto.

Un profesor de literatura me ha ofrecido ayuda con todo aquello que me parezca desconcertante. Estas fueron sus palabras. Frunzo el ceño y recuerdo los tiempos en que tenía que pedir manivelas.

Por otro lado, mañana voy a visitar a Zoya, a la que hace un tiempo que no veo. Así que hasta el lunes como mínimo no habrá noticias.

miércoles, 1 de marzo de 2006

El primer día

Tengo que impartir tres asignaturas. De dos de ellas no tengo casi material. Sólo doy a primero y segundo de ESO. Además soy tutor de un primero. Por lo menos es el bueno. El instituto es un cuchitril; es tan cutre que no tengo ni departamento. La sala de profesores es tan pequeña que los profesores no caben y no hay sillas para todos. No hay teléfono en la sala de profes.

Por lo menos el horario está bien. No tengo horas vacías entre dos clases y tengo un grupo reducido que funciona muy bien. El viernes examen. Ya está puesto; no tengo que hacer nada excepto cuidar.

martes, 28 de febrero de 2006

Destino

He cogido una sustitución por maternidad en un insti a unos 20 minutos de mi casa sin contar los atascos. Mañana empiezo. Con los atascos matutinos será otra cosa. Tomo un margen de seguridad de unos 40 minutos. He ido a ver dónde estaba y esta vez no me he perdido en absoluto pero el insti estaba cerrado y no veía el nombre de la calle en ningún sitio. He preguntado por ahí y el quinto al que preguntaba me ha confirmado que sí, que ése era el instituto buscado. Eso espero. No tengo horario; no tengo llaves de las aulas ni del departamento, no sé qué cursos tengo. Voy a impartir 6 horas de Tecnología; no tengo ni idea de qué es eso.


Así que se acabó ser nómada durante este curso. Ahora hay que estudiar las oposiciones para dejar esta inestabilidad futuril que es ser profe interino.

lunes, 27 de febrero de 2006

Etapa 2


Estaba el número 0 en la lista de la bolsa de trabajo. Hoy a las 14:20 aproximadamente me han llamado y me han convocado para mañana. Otra vez salgo del banquillo y empiezo a calentar. He sido tocado por el apéndice del monstruo del spaguetti volador.

viernes, 24 de febrero de 2006

Historia de un pañuelo de papel

He ido al instituto a recoger el papel del cese. No he ido al examen ni a ninguna de las otras clases. He estado en el departamento ordenando los papeles que le tenía que dar al profesor-al-que-sustituyo. Aparecían compañeros y les he ido contando la noticia. Han aparecido una alumnas de mi grupo bueno y me han dado una carta. Toda la clase ha firmado en ella. He subido al aula y me he despedido de todos. He dicho que me emocionaba un poco y una chica me ha dado un pañuelo de papel.


De nuevo en el departamento, como es un constante ir y venir de personas me he despedido más de una vez de alguno. Quizá alguien se ha quedado sin despedida. Cuando ya estaba devolviendo las llaves de las aulas me han encontrado unas alumnas del bachillerato (el examen muy largo y fatal) y me han dicho que el resto de la clase estaba en el aula de siempre. He subido para despedirme. Como es habitual han hecho un corro a mi alrededor para comentarme cosas de los problemas y en este caso del examen. La despedida ha sido menos emotiva.


Después de todo esto he ido al PROP de educación a llevar el papel. Dejé el coche en el Espai y fui andando desde allí. Cuando esperaba en el semáforo que está al lado de la parada de Túria he oido un ruido y al mirar he visto un motorista volando y aterrizando en el suelo en medio del cruce. Había golpeado con un coche que se cruzaba y le había desequilibrado. El coche paró cerca y una mujer cuarentona que me recordaba a la Carmina Ordóñez se acercó. El hombre se echaba las manos a la pierna; el casco había salido volando. Alguien lo recogió. Dos chavales de unos 17 recogieron la moto. Pero a Carmina sólo se le ocurre decir que a su coche no le ha pasado nada.


Cuando ocurre un accidente o algo similar me produce curiosidad lo mal y lo tarde que se reacciona. El hombre llevaba medio minuto tirado en medio del cruce cuando ha empezado a llegar gente. Yo estaba a 50 metros y he caminado hacia él; he llegado de los primeros. Nada más ver el accidente he pensado en llamar al 112 pero me he esperado a acercarme a ver la gravedad del asunto. He visto que tenía una brecha en la cabeza del tamaño de un palillo de dientes, parecía muy limpia. Miro alrededor y nadie llama. ¿Llamo yo? ¿Digo que llamen? En ese momento una mujer saca el móvil y pide una ambulancia. La herida del hombre sangra abundantemente y piden un pañuelo. Espero tres segundos y doy el que me había dado mi alumna. ¿Por qué nadie reacciona a tiempo? Viene carmina de aparcar bien el coche y pregunta que si llama al 112. ¡Dos ostias te daba yo!


La mujer que me ha cogido el pañuelo lo usa para limpiar la cara del hombre. Le digo que deje eso y que apriete en la herida. Me hace caso. Veo cómo el pañuelo de empapa de sangre. Me voy.


Ese pañuelo estaba esta mañana, a las 7:30 en la mochila de una chica de 16 años y ha viajado hasta la cabeza de un hombre para empaparse de sangre que a las 7:30 estaba siendo bombeada por su corazón mientras dormía o desayunaba. El mundo es muy raro.

jueves, 23 de febrero de 2006

Fin de la primera etapa

Hago el último repaso de bachillerato. Recojo ejercicios que mandé para subir nota. Luego tengo al grupo malo y les clavo el examen. A los diez minutos más de la mitad de la clase ha entregado. Paso de ellos y cuando faltan diez minutos para el patio los mando fuera. Son de pesados.... Los corregí y salvo alguna honrosa excepción caen todos. La verdad es que es una clase mediocre.

Tengo sueño, me entretengo hablando con otros profesores y llego 40 minutos tarde a la biblioteca. Firmo y suena el timbre. Me voy mientras tres alumnos que estaban allí me miran con cara de sorpresa. Tengo que entregar más exámenes. Se me olvidó comentar que el martes hice otro examen; un clon del examen del viernes. Me aprueban 6 de 22. Al menos hay un 9,25. Alborotan, gritan, me llaman seis o siete alumnos a la vez. Mi cuerpo está allí pero mi mente no. De hecho no sé dónde estaba mi mente en ese momento. Seguro que ni se había despertado todavía. Corrijo el examen y pido a los dioses que se acabe la hora. Sólo quiero irme a casa y ver Frasier (estoy enganchado).

Decidí corregir los exámenes porque si no hago pereza. Pero me llama el profesor-al-que-sustituyo y me dice que vuelve mañana viernes. Supongo que con un poco menos de previsión no me podía haber llamado. Vale, me resigno. No puedo hacer nada. Pero no corrijo los ejercicios que me entregaron los de bachillerato. Tienen examen a primera hora, pero yo no estaré. Iré de 9:30 a 10 para hacer los papeleos, despedirme de los compas y largarme de allí. No es mal sitio.

El lado positivo: mañana voy a dormir un poco más.

El lado negativo: ¿dónde estaré la semana próxima?

Repaso a la semana

Martes: Como el profesor al que sustituyo (que no tiene nombre) es muy cachondo, cuando ya me había despedido de medio departamento, va y llama al IES y dice que no, que sigo hasta el viernes. Así que me toca ir desmintiendo el rumor de que ya no vengo más. Las chicas dicen que es una estrategia para que me den besitos. Pudiera ser.

Al final es un día moderado y pasa sin pena ni gloria.

Miércoles: El mejor día. Bachillerato y luego el grupo malo, pero como salgo a las 10 estoy de buen humor. Además es el examen. Sin embargo me faltan muchos alumnos y resulta que ya había otro examen a esa hora y ese día puesto desde principio de curso. Voy a donde se está haciendo ese examen y les echo una bronca a mis alumnos. Pienso en catearlos pero soy demasiado bueno y aplazo el examen al jueves. La verdad es que van a suspender igualmente. Vuelvo a clase y hago una clase de repaso y, ¡qué raro! esta vez funciona.

Es el cumple de una profe del departamento y la costumbre es traer una caja de galletas de Surtido cuétara. Arraso con ella (con la caja de galletas) y tras felicitarla, por supuesto me largo de allí.

Un día XXXXXL

El lunes fue el día más largo del mundo.


Entré a trabajar a las 8:20 y tuve al grupo malo; el 3º. Era clase de repaso pero allí no le intersaba a nadie. Al final dejé de explicar y me quedé sentado. La verdad es que tenía unas ganas terribles de irme de allí porque estaba perdiendo el tiempo. Y si hay algo que me molesta es que me hagan perder el tiempo. Yo puedo perderlo y da igual, pero que me lo hagan perder no lo soporto.


Justo después tenía que enseñar los exámenes del viernes a los alumnos. A pesar de las nótas pésimas nadie protestó y me pasé la clase corrigiendo el examen y hablando con los alumnos. Luego tenía clase con el otro cuarto y luego biblioteca. Después una profesora de inglés faltó y tuve que sustituirla porque estaba de guardia. Y eso que yo no soy de inglés. Para más inri era la clase del "otro cuarto". Buff y al final tenía bachillerato. Hice repaso.


Salía a las 15h, comí, vi Frasier y cuando me quise dar cuenta, tuve que ir a la estación de metro de Xàtiva porque había quedado con un colega. Arrasamos en el Rodilla con los vales del Marca. Finalmente me llamó el profesor al que sustituyo porque vuelve el miércoles. ¡Qué cabrón!

sábado, 18 de febrero de 2006

Más examen

Les había dicho lo que iba a salir y sólo me faltaba haberles soplado las preguntas. Me han aprobado 3 de 12. Y corrigiendo con una manga más que ancha.

Me voy al sobre

jueves, 16 de febrero de 2006

Examen

Sigo hasta el viernes, de momento. Al final sí que veré cómo los alumnos separan las mesas para hacer el examen. Es una hora de relax. Son tan pocos que es imposible que copien. Hoy tuve clase con el curso malo, el 3º. Como ayer no dimos casi clase hoy tampoco querían... Estaban muy alborotados. Uno ha cogido una flauta y se la ha lanzado a otro. Reacción: expulsarlo inmediatamente de clase para que se apuntara en la hoja de incidentes. Al instante se ha hecho el silencio y hasta uno de los chungos (que resulta ser el que más controla de la asignatura para mi sorpresa) se ha puesto a atender y realizar los ejercicios. Hasta ayudaba al resto de compañeros. Pero a los dos ejercicios similares se han aburrido y pasaban de todo; pero de todo. Como hoy ha hecho mucho aire han visto volar una bolsa de basura (los contenedores se habían volcado) y les ha parecido la octava maravilla. Reacción: recojo el ejercicio y cuenta 1 punto para el examen. ¡Poned el nombre!


Uno de los malotes (al que expulsé hace dos semanas) me dice: Ya te lo entrego mañana profesor. “Claro, claro. Tú tráelo” le digo con la ironía más grande que puedo encontrar.


Después de algunas horas muertas en que he preparado unos ejercicios para el bachillerato he tenido el 4º revoltoso. Hoy me he imaginado cogiendo la cabeza de uno de los alumnos y estampándola una y otra vez en la mesa. Agarraba bien fuerte de la parte de atrás de la cabeza y ese sonido llenando el aula era de lo más tranquilizador. En realidad me he limitado a sobreactuar y fingir que estaba más enfadado de lo que estaba y ordenarle que saliera fuera. Pero me dice que no; que no sale. Ardo por dentro; los alumnos me miran. Es un pulso profesor-novato-sustituto (aunque he ocultado que soy novato) contra alumno-malote-provocador-con vozarrón. Me doy cuenta de que me he dejado el taco de partes en el departamento (¡qué cagada!). Mi voz es un susurro en el aula pero la elevo con peligro de escupir las cuerdas vocales y le grito que salga de la clase. Y le amenazo con un parte y le llamo por su nombre. Le miro fijamente, pongo cara de mala hostia y repito: ¡Que te largues! Finalmente flaquea y lo más sublime es darle la espalda cuando todavía no ha abierto la puerta. Es como celebrar un gol en el min. 91.


A los seis o siete minutos, abro la puerta y le digo que puede entrar si se comporta. Resulta ir más suave que un guante. Ah sí!!! Me encantan que los planes salgan bien.