martes, 6 de febrero de 2007

La fotocopiadora se pone en huelga

La fotocopiadora estaba estropeada y no he podido fotocopiar los ejercicios y unos gráficos para los de bachillerato antes de empezar con las clases. He tenido que pedir al de guardia que estuviera un momento con ellos para poder hacerlas en conserjería. Una profesora me ha colado al ver mis prisas. Consigo las fotocopias por las dos caras después de varios intentos fallidos. Subo a la clase, le agradezco al profe de guardia que se haya quedado con ellos y me dicen «¿Podemos estudiar? Tenemos examen de Historia.»

Después de batir los 100 metros escalera los miro y me digo que voy a guardar el inicio de tema impactante para otro día. En concreto para la semana que viene porque mañana hacemos repaso antes de cara al examen del jueves.

«Bueno, estudiad. Pero antes corregimos el ejercio tal y me paseo por ahí por si me queréis preguntar dudas.» Algunos me han preguntado cosas, parecían hasta interesados. Bien. Así de floja ha quedado la clase.

3 comentarios:

amelche dijo...

Yo no suelo dejarlos estudiar, que si no, luego se acostumbran. Si acaso, les dejo en los últimos minutos. Pero bueno, también es un momento para aprovechar e ir por las mesas resolviendo dudas mientras los que no tienen interés hacen otra cosa (estudiar, pintar o lo que sea)y puede que hasta te cunda más que una clase normal.

Interino Garin dijo...

Yo tampoco suelo, de vez en cuando los últimos diez minutos. Pero me he visto con más de la cuarta parte de la clase perdida, el tema acabado y las siguientes clases eran el repaso y el examen. Así que cedí.

No diré que me cundió más que una clase normal pero si resolví algunas dudas. Sobre todo de personas que habían faltado a clases anteriores. Bien está.

bichillo dijo...

Seguro que te lo han agradecido, a veces dar el brazo a torcer merece la pena.

Un minipunto para el de mates!