domingo, 27 de mayo de 2007

Examen

Harto como estaba de mis niños de 5º de ESO, el examen que les puse no podía ser muy fácil. Lo admito, me pasé un poco, era largo y había que hacer bastantes cálculos con mogollón de números decimales. Incluso le dí alguna vuelta de más a la tuerca poniendo expresiones como «no inferior a» en vez de «mayor o igual». De todas formas, el examen se reducía a tres tipos de ejercicios; con un poco de atención se podía aprobar.

Cuando ya había repartido el examen me ablandé porque me pareció muy largo y eliminé una pregunta; además les dije prácticamente la respuesta a un apartado que valía un punto; un regalito, vamos. Los resultados han sido espectaculares. La mitad de la clase no ha contestado bien al apartado cuya solución dije yo (la solución era 0) y eso que bastaba poner: probabilidad = 0. Las tres notas más altas de la clase: 10, 9'4, 7'15; dos más aprueban con cinco y algo... y el resto... pues... hasta he tenido que poner dos ceros. ¡En bachillerato, ceros! Así que la media es 3,55.

Eso sí: "Apruébame, que he ido a clase."

2 comentarios:

amelche dijo...

Ni diciéndoles las preguntas, por Dios... A veces pienso ¿qué esperan? ¿Que les cojamos la mano y les digamos "multiplica aquí", "pon este verbo aquí" y les hagamos el examen? Ya es lo que faltaría.

bichillo dijo...

En que extraño momento entre la primaria, ESO y bachillerato se les dice a los alumnso que por estar en clase sentaditos tiene derecho al aprobado?

Por favor, dónde lo han leído!!? Hay algún infiltrado que vaya corriendo semejante bulo entre la comunidad académica?

Socorroco!!