jueves, 4 de enero de 2007

El hombre que odiaba las matemáticas

Él simplemente está más allá de las cosas físicas. Lo trasciende todo. No le importa nada si puede de vez en cuando hacer matemáticas y no sólo viajar por todas las ciudades del país impartiendo conferencias aburridas y triviales sobre temas que ya exprimió hace años y de los cuales no quiere volver a saber. En realidad las matemáticas son tan sencillas para él que algunas veces le sobreviene un hastío terrible. Su vida le parece vacía y envidia al ciudadano medio que siempre puede encontrar una estructura algebraica o un problema profundo que se le resista y entonces luchar con todas sus fuerzas hasta derrotarlo o salir derrotado. Él no puede hacer eso. Jamás ha dejado de resolver un problema que se haya propuesto. Todo es demasiado fácil para él y no ha podido desarrollar todo su potencial matemático. Le cuesta considerarse matemático. Hay días que grita a todo el que se cruza en su camino:

—¡Odio las matemáticas!

Y grita hasta que cae agotado al suelo y luego llora hasta que queda seco y sus ojos se vuelven vidriosos y opacos. Su oscura frente se tensa y sólo un gemido sale de su garganta. Es un espectáculo lamentable observarlo en este estado. Se suele agarrar la cabeza y entre sus dedos aparecen mechones muy negros de su cabello. En sus 31 años ha tenido tiempo de conocer los mayores éxitos a los que se puede aspirar pero también alberga dentro de sí una desgracia tan grande como su talento.

6 comentarios:

amelche dijo...

Pues, si las matemáticas son ya tan fáciles para él, que se busque otros retos: colocar en su sitio un cubo de rubik de aquellos de nuestra juventud (yo nunca supe), aprender griego clásico con todas sus declinaciones, hacerse un blog para contar su vida y entretenerse... ¡Qué se yo!

Interino Garin dijo...

Todo es demasiado fácil para él. Es un pobre desgraciado......

Por suerte no existe nadie así. Es el lado contrario a las personas que odian las matemáticas porque son difíciles y no se entienden.

Juliiiii dijo...

Jeje, es paradójico un relato (letras) de un matemático (ciencias). Pero siempre hay algún problema irresoluble, ya lo encontrará. Veremos si entonces es capaz de soportarlo.

Un saludo

amelche dijo...

A ver si tienes suerte y esta semana te llaman para volver a trabajar y te dan un contrato como Dios manda hasta fin de curso.

Interino Garin dijo...

Holaaa.

Gracias por tus ánimos, Amelche. A ver si me hacen una rebaja (en las horas lectivas) y me dan un poco de estabilidad... Estoy el 6 en la lista, perdón, en la...LISTA DE ESPERA (con voz gutural y eco).

Juliiii: Parece paradójico pero teniendo en cuentar que las matemáticas son un producto humano como cualquier otro y que, de hecho, para mí son una más de las humanidades, no lo es tanto. Por si alguien lo sospechaba, las matemáticas no son una ciencia.

MissErfolg dijo...

Buff, quizás debería de cambiar de disciplina...