domingo, 25 de junio de 2006

Opos 1er día

Llego a Murcia, allí Zoya me estaba esperando. Nos tenemos que alojar en el piso de una amiga de una amiga. Es el tercer piso más cutre que he visto en mi vida y el segundo más cutre en el que tengo que pasar la noche. Estoy totalmente reventado y me duele la cabeza. Además Murcia se caracteriza por tener un clima fresquito.... ¡diossss qué calor! Tras una breve compra en el Mercadona más cercano nos vamos al sobre.


El viernes tenemos el examen teórico, no el práctico como me pensaba, a las 17:30. Por la mañana no hay muchas ganas de estudiar y además hace un calor extremo. El piso es como un wok: recoge el calor y lo reparte por todas las habitaciones. Por lo menos había aire acondicionado; habrá que ver la factura je je je. Sobre las 12 hacemos una avanzadilla para familiarizarnos con el sitio. El examen es en el campus de Espinardo de la Universidad de Murcia. Es una pasada de campus. Tiene una pequeña circunvalación de dos carriles por cada sentido rodeándola. En concreto es en el Aulario General, dentro del aulario está la facultad de mates. Se agradece que el examen sea allí porque nos pondrán el aire. Todo parece correcto, localizamos los baños (es algo importante) y volvemos al agujero a comer.

Unos macarrones con tomate nos darán las fuerzas necesarias para estar dos horas dándole al bolígrafo. El examen teórico consiste en escribir un tema de los dos que se eligen por sorteo (generalmente con las bolitas del bingo que todos tenemos en casa) de 71 temas. Yo apenas he estudiado 30, pero de casi todos puedo escribir algo.


Llegamos muy pronto y nos vamos a la cafetería de veterinaria. Allí me tomo lo que necesito: un buen café cargadito. El tiempo pasa muy lento y además en el salón de actos toda la peña se ha reunido para ver el partido de España-Arabia. En la puerta había un cartel que decía: Atención no chillar. Hay exámenes. Volvemos al aulario y allí los de los sindicatos de profesores se venden: te dan bolis, panfletos y abanicos de cartón. Cada vez hay más gente y hay un ruido bastante considerable. En un momento dado se va haciendo el silencio y los profes que forman los tribunales van llamando a los aspirantes. Este es el momento en que me pongo nervioso porque me imagino siempre que mi nombre no está o que me saltan o yo qué sé. Me llaman y me siento en la primera fila.

Los temas que salieron fueron el 51 y el 67: uno de espacios afines y rectas y planos y el otro algo de estadística. Como la estadística no me gusta pues hice el primero. Lo había estudiado hace ya mucho tiempo pero consigo improvisar un esquema y seguirlo. Salgo bastante contento. Fuera veo a Zoya, a la que tampoco le ha ido mal. Decidimos huir rápidamente para cenar y descansar porque el sábado a las 9 son los problemas; la parte más jodida.


Yo estaba bastante animado y activo porque, en el fondo, me gusta hacer exámenes de matemáticas (así soy de raro, ¿qué pasa?) y en este me había defendido bastante bien. De camino al coche veo a una chica en el asiento del acompañante de un coche llorando a lágrima viva. Me imagino que se habrá estudiado todos los temas menos los que las bolas han decido que salgan. Bufff, qué putada.

jueves, 22 de junio de 2006

Aulas vacías

Era curioso, además de tranquilizador, ver el insti sin alumnos. Ya podía ser así siempre. Finalmente he ordenado todo el papeleo de mis cursos. La impresora echaba humo y la cola de impresión era la más grande que he visto en mi vida. El windows 98 no ayudaba mucho, sobre todo porque he tenido que ir instalando los drivers de mi USB (algún gracioso los había borrado) en esos ábacos con enchufe llamados ordenadores. Pero bueno, eso, que ha quedado todo listo para la sesión de evaluación de mañana. Yo no puedo ir porque mañana por la tarde tengo el primer examen de las opos.


¿Que cómo lo llevo? pues no sé; depende mucho de la suerte. No he estudiado tanto como quería y mucho menos de lo que debería. Pero al menos es la sesión de problemas, mi favorita. El sábado el tema teórico. A ver si hay suerte.

miércoles, 21 de junio de 2006

El último día de clase

La magnitud de las obras se había incrementado hasta ser el doble de grande que ayer. Así que, a pesar de haber salido unos minutos antes, también he llegado tarde, aunque sólo unos siete minutos. Se acabó la liga de damas pero no porque se jugaran todos los partidos sino porque ya pasaban de todo porque era el último día. Una partida por grupo y todos al patio. Aprovecho para organizar las notas. Luego el examen de recuperación. Me aprueban 2, me suspenden 3. Y se acabó mi jornada "lectiva".


Poco a poco se va notando el incremento de la animación. Unos alumnos tocan unos temas de música que habían ensayado. Finalmente empiezan a montar el toro mecánico. Veo que no sólo es el cuerpo, también tiene la cabeza y hasta afilados cuernos de plástico. Es un mal presagio. De pronto veo que todo el mundo está pasando notas al ordenador. Temo que sea hoy el último día. Pregunto. Efectivamente, es el último día. Pillo uno de los ordenadores que sí que van y me pongo a teclear como un poseso.


...Una hora más tarde...


Me levanto de la silla con los ojos ardiendo (la pantalla es la peor que he catado en mi vida) y con la espalda entumecida. Me bombardean con informes individualizados, a mí aún me queda hacer los míos, aunque no todos —que no va a ser todo malo—. Me asomo discretamente por la ventana para ver a los del toro; de momento no se ha lesionado nadie. Me entero de que nadie de los profes con los que me llevo mejor va a la comida de después. Se van marchando poco a poco y me empiezo a sentir un poco capullo (corrían las 12h). De pronto alguien dice que hay canapés y cerveza fuera y casi todos los profes van al ataque. Es el momento, aprovecho y me borro de la lista y marcho. Yo llamo a esto huida hacia adelante; así aprovecharé para estudiar. Si hubiera ido hubiera sentido que perdía el tiempo y lo que menos soporto del mundo es que OTRA PERSONA me haga perder el tiempo —si lo pierdo yo solito no pasa nada—. Otras personas lo llamarían simplemente huida cobarde. Bueno, pues vale.


Y aquí estoy, después de comer, escribiendo esto con la conciencia tranquila que da el haber hecho lo que uno quería haber hecho.

martes, 20 de junio de 2006

Problema chorra pero jodido

Se trata de explicar cómo puede ocurrir esto. Las piezas arriba y abajo son idénticas (compruébalo) y podemos imaginar que son de madera. Las recolocamos como abajo y ¡vaya! aparece un hueco. Las áreas de los triángulos deberían ser las mismas... ¿qué ha pasado?


Este problema se lo puse a los alumnos de 2º de ESO. Por lo menos tuvieron el detalle (inesperado por mi parte) de leerlo y pensarlo un poco (más de 10 minutos!!).

Pasado, presente, futuro

Yo no llevo nunca reloj; voy preguntando por ahí la hora o la miro en relojes ajenos. Otras veces me la invento, o más bien trato de adivinarla. Hoy ya desde primerísima hora he ido retrasado unos diez minutos. Obras en el camino al insti: llego casi diez minutos tarde. Luego, tenía que comunicar las notas del trimestre y las de la evaluación. He tenido que bajar varias veces a la sala de profes para mirarlo en el ordenador. El ordenador cobra inteligencia y se me pone en huelga. Windows 98 es una castaña.

Llega por fin la clase de los alumnos que se supone que me iban a dar una "sorpresa". Si la sorpresa es que no hay sorpresa pues entonces vale. Qué cabrones. Ya me había hecho ilusiones. No ha pasado nada de nada. Bueno, da igual —da igual pero jode, que uno tiene sentimientos—.


Salgo corriendo y con el tiempo pegado al culo para matricularme en la Escuela Oficial de Idiomas. Estaba citado a las 11h y tenía el número 000002.

A las 10:59 todavía no he entrado en la ciudad y aún me queda la odisea de aparcar. Estoy tentado de seguir la costumbre local de dejar el coche en segunda o tercera fila o atravesado sin pisar mucho el paso de cebra más cercano. Por suerte los dioses se apiadan y precisamente delante de mí sale un coche. Emerge mi instinto más primario de mamífero y marco MI territorio. Aparco. Llego a las 11:25 aproximadamente —veo en el reloj de la EOI—. Ya van por el número 24 y me toca esperarme hasta las 12h. Bueno, mientras, aprovecho para mirar los grupos disponibles y los horarios.


Me toca y realizo las transacciones burocráticas brevemente y con éxito, a pesar de haber perdido el carnet (a saber dónde lo habré metido). Este año ha

y una novedad: cambian el carnet (justo a tiempo para mí) y en vez de una cartulina con una foto grapada ahora tengo una tarjeta de plástico con banda magnética. En ella aparece la fachada de la EOI blanca como el alma de un ángel. ¡Y una mierda! Cualquiera que haya visto la fachada de la EOI con sus propios ojos estará de acuerdo conmigo en que parece sacada de la posguerra soviética. Es absolutamente gris y por dentro está recubierta de paneles de madera que le dan un aspecto demasiado obsoleto. Eso por no hablar del salón de actos... En el carnet le han hecho un "lavado de imagen" y unos retoques que ni los de las revistas con las modelos. Pero si se nota mogollón que hay cuatro ventanales idénticos.

Subo al primer piso y en la biblioteca me hago una foto digital y voila! ya tengo mi carnet, el cual no sé para qué sirve ni me importa en absoluto. Finalmente es hora de volver al hogar. Esta tarde me toca sesión de informes individualizados después de estudiar un poco. Garin, eres un jodido quejica.

domingo, 18 de junio de 2006

Papeleo et cetera

Me gusta la burocracia. Claro que sí. Es genial pasarse la mayor parte de cada tarde rellenando informes individualizados en los que se pone que el alumno X no ha conseguido asimilar los contenidos Y ni ha usado los procedimientos Z. Hay que hacer informes de todos los alumnos y de todas las asignaturas; si han aprobado se guardan en el ordenador (con lo cual no hay mucha prisa para hacerlos —pero hay que hacerlos—) sin embargo los informes de los alumnos que catean deben imprimirse en papel y dárselos a la vez que se les dan las notas. Ya imagináis que con mi grupo malo me lo estoy pasando de P.M.. Además hice un examen de recuperación y las notas han salido casi negativas... ¿por qué a mí? ¿por qué a mí? Pero bueno, me repongo y revisando las notas de los anteriores trimestres escribo en cada apartado: NA (no asimilado) o PA (parcialmente asimilado); más raramente A (asimilado).


Pero aún no he acabado de corregir exámenes. Con el grupo bueno tengo mañana el último del curso y el miércoles el de recuperación. Por suerte, sólo se presentarán 5 o así... fiuuuu!. Después hay una comida-celebración porque uno de los profes se jubila. Eso estará bien, un poco más de socialización.


Ese mismo miércoles a partir de las 11 de la mañana empiezan unas actividades en el insti que no pueden traer nada bueno: Fiesta de la espuma (ya veo los "cachetes anónimos" y las metidas de manos que va a haber) y un toro mecánico (luxaciones de hombros y lesiones de diversa gravedad). Estos del consejo escolar son de lo que no hay; intentaré escabullirme pero no garantizo el éxito.

Quedan dos jornadas para el fin de la liga de damas. La verdad es que ha sido buena idea porque al ser tan competitivo (no sólo uno contra uno sino todos contra todos) se lo toman bastante en serio. Además yo me he hecho unos cuadros de doble entrada muy currados para anotar los resultados que le dan transcendencia al asunto. Je je je. Una compañera me pasó un juego por si quería hacerlo en clase: me lo explicó pero trataba de sumar y restar números negativos y positivos... uffff. Ni siquiera yo le veía la gracia al jueguecito así que los niños como que no van a sumar mucho; más bien me mandan a la mierda. Así que descartado. Sé que lo hizo con la mejor intención pero no me parece la mejor idea para estimular el razonamiento lógico-deductivo que es de lo que va la asignatura.


Las imágenes están sacadas de www.almarail.com/fiestas.html y de whttp://www.property-in-the-sun.com/Blog/2005/oct_1_15_2005.htm; sitios a los que he llegado de pura potra via el buscador de imágenes de Google.

viernes, 16 de junio de 2006

Dentista IV

La mañana ha pasado a una velocidad enorme. Hoy sólo tenía que hacer dos exámenes y saltarme la última hora para ir al dentista. Tenía, por ahí en medio, una hora llamada Actividades de Tutoría, en la que uno se prepara las fotocopias, pone exámenes, pasa las faltas... y he corregido algún examen. Hay exámenes absolútamente en blanco; por no poner, no ponen ni el nombre.


A ratos recordaba lo que me dijo una alumna en la clase de tecnolo de ayer. El martes, que es el último día que tengo clase con ellos me darían una sorpresa. "¿Buena o mala?" pregunté yo. «No, buena.» Se rió. Hummm. Qué espectativa. Y qué majos son estos niños. Ya están diciéndome que si el curso que viene estaré yo. Pues no niños, se siente. Aunque pudiera, no querría; el IES Mad Max es demasiado agobiante. Es pequeño, no tiene departamentos, la sala de profes es miminal, todo es un descontrol... los alumnos son muy pesados... y huele a barbacoa.


Se me había roto un trozo del último empaste. La encía estaba un poco inflamada y la muela era un objeto cortante y punzante. Hoy no ha hecho falta anestesia ni nada; menos mal. Con limar un poco el diente para rebajarlo y que no me presione la encía es suficiente. A los 15 minutos ya estaba volviendo a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

jueves, 15 de junio de 2006

Resplandor

Con un cielo totalmente gris he salido del edificio del PROP. Otra vez he visto la cara de Jack Nicholson pintada en la cafetería de enfrente: Flumen.

(Esos dientes tan perfectos me asustan)

A veces se me cruzan los cables y recuerdo a Jack Nicholson en esa escena pero hablando como Hannibal Lecter y diciendo: Clarice, Clarice, .... Qué raro.

Sigo en el IES Mad Max hasta el lunes día 26. Me como los exámenes finales con sus correspondientes correcciones pero al menos tendré unas oposiciones pagadas. Ahora ya no estoy explicando nueva materia; me contento con hacer clases de dudas y poco más. En tecnolo ya hemos acabado la materia y tengo hechos todos los exámenes (y corregidos! menos mal). Mañana tengo el examen de recuperación con el grupo malo y otro con otro grupo. A ver si puedo salvar a alguien.

Mañana hay dentista IV, me escaqueo de la clase a última hora je je je je. Esta noche funcionaré a base de gazpacho. Pero este finde va a ser apoteósico: corregir exámenes hasta en la ducha y estudiar como no lo he hecho nunca. Buf... qué planazo.

miércoles, 14 de junio de 2006

Sigo pero ¿hasta cuándo?

Mi sustituyenda ha presentado la baja con lo que no va a incorporarse este curso. Lumbalgia, si no recuerdo mal, es lo que padece ahora. Cuando aún no se sabía si iba o no a coger la baja ya me insistía en que debía dejar todas las notas puestas y las memorias hechas. Sí claro; y si luego a mí me botan y vienes tú ya te he hecho tu trabajo y mientras te tocas la figa. Ni de coña, que no estoy para perder tiempo. Si yo no estoy pues vienes y te comes la semana de clase que queda.


Pero ahora que estará de baja y teniendo en cuenta que la Consellería (de Educación) tien fama de "ahorrativa" (según dicen algunos profes amigos) existe la posibilidad de que por ahorrarse unos duros no me renueven. Los alumnos se quedarían sin clases y sin hacer los exámenes finales. Me molestaría un poco pero yo también tengo que pensar en mí, no tengo mucho tiempo para estudiar y si ya no estoy contratado, pues que les den.


Tras llamar a Educación, la jefa ha conseguido que no me echen a la calle. No sé si hubiera sido mejor. Aunque bueno, yo ya no me estreso y no doy materia nueva; hago repaso y poco más. Lo importante era que quedara clara mi situación: no puede ser que vaya a trabajar y no me lo paguen. No soy una ONG, coño; no puedo regalar mi tiempo en estos momentos. El plan de mañana es ir al PROP a llevar un documento en el que pone que he estado currando en el IES Mad Max desde el 1 de marzo hasta hoy y otro que dice que me incorporo al Mad max mañana día 15. Psé, vaya jodida burocracia.


Cambiando de tema, hoy me lo he pasado muy bien en clase con mi grupo bueno. Les he planteado un problema algo más entretenido. El primero que lo resuelva obtiene 0,5 puntos en el último examen. El problema es el siguiente:


A un herrero le trajeron 5 trozos de cadena, de tres eslabones cada uno, y le encargaron que los uniera formando una cadena continua.

Antes de ponerse manos a la obra, el herrero comenzó a meditar sobre el número de eslabones que tendría necesidad de cortar y forjar de nuevo. Decidió que le haría falta abrir y cerrar eslabones.
¿No es posible efectuar este trabajo abriendo y enlazando un número menor de eslabones?


Han cogido unos 7 relojes y 9 gomas para el pelo y han estado investigando el problema con ellos. Ha estado muy bien pero no les ha salido ja ja ja ja ja ja.

Venga, a ver a quien se sale.... ;P

martes, 13 de junio de 2006

Llorar (otra vez)

Yo ya no entiendo nada; debo tener un aura maléfica porque hoy he hecho llorar a otra persona. Pero esta vez a una madre. Tenía una reunión con la madre de uno de los "escapistas" del viernes pasado. El chico vale; tiene capacidad para sacar el curso pero las amistades...¡ay! las amistades..... Se junta con repetidores que van a pasar al curso siguiente automáticamente y él, sin embargo cateará y se quedará en primero.


La madre ha visto cómo el niño perdía confianza en ella (y en su padre) y ya no le contaba las notas de los exámenes. De hecho le dijo que en mi asignatura, mates, iba bien cuando el tío no pega ni sello. Y el caso es que podría sacarlo sin problemas. Me da un poco de pena.


Cuando ya nos despedíamos veo cómo se le humedecen los ojos a la mujer. Siento un pequeño nudo en el estómago porque sé que ella se ha dado cuenta de que su hijo ya no le cuenta todo. Ella se siente algo culpable (me dijo). Y yo, que me emociono enseguida, no he podido sentir sino empatía. Al irse, la mujer me ha dado las gracias por atenderla (no hacen falta porque es mi trabajo) y me ha dado hasta un beso. El niño este necesita un capón bien dado.


Mañana hay posibilidad de que sea mi último día; ya veremos. Mientras tanto preparo los papeleos que tengo que entregar mañana y pongo las notas, dejándolo todo preparado por si debo partir. En realidad me vendría bien porque así estudiaría un poco. Bueno, Zeus dirá.

domingo, 11 de junio de 2006

Enseñando los dientes

Sí, pero de las sierras. El jueves pasado tomé "prestada" una de las sierras solamente para enseñárosla. Aquí se ve junto a un trozo pequeño de otra. A parte de las de pelo, con la sierra en espiral (de hecho, en hélice) usan ésta que corta más eficientemente. El trozo pequeño pertenece a una de las 2 sierras de ese tipo que se rompieron ese día.

La sierra grande parece irrompible. Falso. Uno de los días de trabajo vi que la habían doblado tanto que parecía una S. Y eso sólo con la madera. Al sacarla del sitio para cambiarla se rompió. Si a mi me lo cuentan no me lo creo. Hay que verlo para creerse lo bestias que son. Leí hace tiempo en un libro de geología que los tipos ponen el piolet o el pico para comparar el tamaño del fósil o la cosa que han descubierto. Yo me he dejado el piolet en el otro pantalón, así que pongo el boli.

El jueves, uno de los alumnos se cargó una sierra para cortar metal y plástico; muy parecida a esta pero sin ser ajustable:

Pero la rompió por todos los sitios posibles. Yo no podía evitar descojonarme y todos los demás alumnos tampoco. Se le desmontó en las manos. Fue mítico.

Bueno, me voy a rellenar papeles...

viernes, 9 de junio de 2006

a² = b² + c²

Hoy he dado la mejor clase de mi vida. Ha sido raro, muy raro porque ha sido a última hora de un viernes. ¿A quién le apetece dar matemáticas un viernes a las 14h? Pero ha habido silencio, caras interesadas, casi todos copiando lo que ponía en la pizarra. Los que no atendían mucho, estaban callados. Silencio. Además el tema lo merecía: el teorema de Pitágoras. Ha sido increíble: casi un orgasmo docente-matemático.

El día no ha sido empañado por las clases anteriores, que han sido de lo más normal, ni por el hecho de que a dos de mis alumnos los ha traído de vuelta la policía. Se querían saltar la clase. Llamada a los padres y castigo al canto. La semana próxima tengo castigado a dos de mis tutorandos debido a su enorme número de amonestaciones acumuladas. El castigo consiste en copiar en los recreos los deberes y los derechos de los alumnos. Un rollazo tan grande como el estado de Arizona.

Creo que acabaré yo el curso. No es seguro, pero es más que probable. Justo a tiempo para empezar los exámenes de la oposición, que ya iré comentando en la medida de lo posible. Quizá sea la primera oposición retrasmitida a través de un blog. Da igual. Tampoco es que tenga mucho interés.

jueves, 8 de junio de 2006

Soy malo

(Aclaración: Este post corresponde a la noche del miércoles 7 de junio. Blogger estaba caído y no pude publicar a la hora deseada.)

Últimamente me siento raro. En los últimos tres días de clase he hecho llorar a tres alumnos distintos sin quererlo.

El primero fue porque le puse un parte, la verdad es que fue excesivo pero bueno. Al final me dio una pena increíble y todos los demás alumnos me pidieron que se lo quitara. Hasta algunos querían que se lo pusiera a ellos en vez de al pobre chico. Al acabar la clase lo rompí. Espero que sirva de ejemplo.

En otra clase vi como un chico y una chica se daban un par de manotazos. En vez de expulsarlos decidí que copiaran el viejo 100 veces... pero sólo 50 veces y que se quedarían en el recreo próximo castigados. El chico empezó a llorar. Resulta que era todo un malentendido: el chico le había dado un pequeño golpe en el brazo para decirle algo, y la otra, que estaba hasta los mismísimos de que otro que se sentaba delante de ella le molestara, saltó y lo pagó con el niño. Ella confeso que esto fue lo que ocurrió. Castigo doble para la tipa esta.

Hoy entregaba las notas del último examen de mates. No han salido muy mal pero a una de las chicas sí. Y venga a llorar. Las lágrimas corrían por la cara hasta la camiseta, empapándola. Daba mucha pena. En realidad, esta alumna aprobará pero con nota baja y sólo si se esfuerza más. Por lo visto, la presión de los padres es bastante fuerte. Hummm.

Cambiando de tema, ya tengo cita con el dentista, así que se confirma: Dentista IV. Y cambiando de tema nuevamente, mi “sustituyenda” prolongará la baja con toda seguridad, así que me quedo hasta el fin de las clases. ¡A ver cuándo estudio!

martes, 6 de junio de 2006

El tiempo

La falta de tiempo se empieza a notar. Tengo muy pocos temas estudiados para las opos. Además la programación didáctica, que hay que defender y exponer en el hipotético caso de que se supere la primera parte (que es lo que me ocurrió el año pasado) no tiene suficiente contenido.


Ya no me apetece mucho ir a clase. Tengo que ir preparando los informes individualizados de cada alumno, preparar una memoria del curso y como soy tutor, pues otra de la tutoría. Intentaré hacer lo mínimo y si puede ser, que mi "sustituyenda" (como diría Lírico) se encargue de este marrón.


Me voy a estudiar

lunes, 5 de junio de 2006

Obras

Hoy, que es mi día tranquilo, se ha convertido en uno un poco estresante. Primero he tenido que organizar una liga de damas (de hecho tres ligas) (ligas, damas ... hummmm) con sus partidos de ida y vuelta. Los dos mejores de cada una jugarán entre sí después. Luego he tenido una clases un poco caótica que se ha resuelto al expulsar al elemento incordiante. La clase de después ha sido aún peor. Imposible conseguir la atención de sólo 10 alummnos. ¡Que mierda! Al final me he enfadado y les he mandado deberes para casa. Pronto es el examen y la venganza será terrible muajuajuajuaajaa!!!


Para ir y para venir: atasco por obras. ¡Kawentó! Y al volver hacía un calor que no era ni normal. El aire acondicionado no daba abasto. Bueno, me voy a corregir exámenes.

domingo, 4 de junio de 2006

Yo no te espero

La visita del papa no deja a nadie indiferente. A mí tampoco.

sábado, 3 de junio de 2006

El chino

No, no ha aparecido ningún alumno más en mi clase. Hoy simplemente he ido a cenar a un restaurante chino. En el insti no ha ocurrido nada interesante así que hoy el post va de otra cosa. Estaba solo en casa y por lo tanto tenía que cenar solo. Pero hoy estaba un poco vago y no me apetecía cocinar. No me disgusta en absoluto comer sólo en los restaurantes: yo me llevo un libro y el rato que en compañía lo usarías hablando, lo empleo en leer un par de páginas.

El menú fue el siguiente:


De entrante: muslitos de cangrejo en salsa. ¡Cómo picaba la jodía! La verdad es que parecía y olía al aceite que sueltan las morcillas. Me decepcionó un poco pero bueno...


El plato principal: estoy tentado por pedir ancas de rana porque nunca las he probado y he oído hablar muy bien de ese plato. Finalmente no me atrevo pero me prometo a mí mismo que la próxima vez las pido. He pedido pato asado a la piña. El recipiente es media piña vaciada, la piña y el pato están cortados a tiras muy finas. Llevan la típica salsa agridulce. Bastante bueno.


Se me olvidó pedir los palillos (me gusta comer con palillos chinos) así que cuando estoy con el té pido que me den un par y me los quedo.


He aquí una foto de ellos.

jueves, 1 de junio de 2006

¿Habrá dentista IV?

Habiendo dormido poco no puede salir nada bien. Habiéndome vestido de manga larga, pues ayer y anteayer llovió bastante y hacía rasca, me he embutido en el coche para ir al curro. Mientras circulo llegando tarde a mi clase de tecnología noto algo raro con la lengua en mi diente recién empastado. Tras un breve forcejeo mi lengua ha arrancado un trocito de falso diente. Encima llego tarde y los alumnos están en la biblioteca haciendo el moñas. Los hago ir al taller para que sigan cortando madera. Siempre es mejor tenerlos allí ocupados y además así nadie me dirá que me estoy escaqueando.


Hoy se han roto 5 sierras. Yo ya no sé si es que son muy torpes o es que son de una calidad demasiado pésima. Así que me he pasado más de la mitad de horas de clase poniendo sierras nuevas. He corregido sus exámenes y han suspendido todos. Son lo peor. ¡Y eso que corregí con una manga más que ancha!


Por fin mañana es viernes. Tres clases, una hora para pasar faltas al ordenador, una guardia de patio y de vuelta al hogar, el reposo del guerrero.


miércoles, 31 de mayo de 2006

Me interesa más las opos que Dios

El día más largo de la semana ha sido de lo más grato. He tenido un examen (lo que implica no hablar casi y cuidar un poco la voz) y el grupo malo se ha portado relativamente bien, y eso que era última hora. Eso me hace estar bastante contento.


Han venido dos interinos nuevos, me hacen pensar en cuando yo llegué al IES Mad Max. Miran mucho y hablan poco; no controlan los nombres y están como perdidos. Ya hacía tiempo que me preguntaba por esto. Si no habrían más interinos que hubieran venido después de mi incorporación. Temía que no me hubiese dado cuenta.


El claustro ha sido breve: 1h 30min, y totalmente amodorrante. Es que se trataba de decidir sobre cosas del curso próximo: horarios, cursos, libros de texto, libros de la biblioteca... yo he desconectado, he firmado en la hoja de asistencia y a esperar que se acabe. Si tuviera mp3 me lo pondría.


Si alguien se había asustado con el post de la charla con Dios, debo advertir que ya he renunciado al cristianismo. Ya que estamos con el tema de la religión, voy a poner un test (que para mí resulta entretenido, espero que para nadie ofensivo) que te dará un porcentaje de cuán ateo eres. Yo obtuve un 73%. Eso sí, está en inglés.


The Atheist Test


Pon tu resultado, si quieres por supuesto, en los comentarios. ¡A ver quién gana!.

martes, 30 de mayo de 2006

Método no-ortodoxo 2

El viernes a última hora es un mal momento parar dar matemáticas. Además era un repaso para el examen que he hecho el lunes. Como en todas las clases hay un Alumno_pesado, no tienes un momento de tranquilidad. Lo puse en primerísima fila: fila cero la llamo yo. Por delante de la primera fila y cerquita de la puerta. la puerta estaba abierta porque hace un calor horrible.


Nada, que el niño empieza a hacer de las suyas: que si miro al infinito, que si miro fuera, que si hablo con el de dos sitios más allá, tiro la goma al pasillo, hago ruido con la mesa.... Al final me canso y le advierto que lo voy a tirar fuera; al pasillo. Mi mira, baja la cabeza y dice que ya se estará callado. Pero, como siempre, eso es mentira. Yo ya lo sabía, así que mientras explico cómo se traza la mediatriz de un segmento pienso en su castigo ejemplar.


Mientras estoy de espaldas, escribiendo en la pizarra, oigo un ruido de bolis que se caen al suelo y al Alumno_pesado medio tumbado en la silla recogiéndolos y con la mesa inclinada.


Vale, Alumno_pesado, salte fuera, al pasillo, con tu mesa y tu silla.


Le hice girar la mesa de modo que pudiera ver la pizarra desde el pasillo. Era bastante cómico verlo allí fuera. Los demás lo miraban como sin creerlo. Yo pensaba en un alumno, o un profesor que en ese momento pasara por el pasillo y que lo viera ahí fuera. ¡Qué vergüenza! Si se comportaba bien le dejaría pasar pero por supuesto, lo iba a dejar allí un rato para que sintiera esa sensación de ser un moñas.


Diez minutos después entró y ya no dio más la paliza. Seguramente temía que le hiciera algo peor. Tendré que ir pensando algo...


Por cierto, mañana hay claustro así que me quedo a comer en las cercanías del centro.


Una charla con Dios

Hoy abandono al Monstruo de Spaghetti Volador (FSM) definitivamente para abrazar de nuevo la religión católica porque Dios existe y hoy he hablado con él.


Esta mañana tenía un examen oral en la escuela de idiomas de Valencia. He dejado el coche aparcado en la universidad y he cogido el tranvía. Me he sentado en un sitio, a la derecha, al lado de la ventana. Iba mirando al exterior pensando en mis cosas cuando una chica se ha sentado a mi lado. Era una chica de más o menos mi edad. Llevaba una bolsa de plástico del Corte Inglés en la que había varios lienzos pintados con óleo. "Una de Bellas Artes", he pensado. De pronto se ha producido esta conversación:


Ella: ¿Dónde vas?



Vacilo, veo que tiene una cara rara, que mira de una forma extraña... no pronuncia correctamente. Está como ida, como si se hubiera tomado LSD en vez de choco-krispis en el desayuno. Finalmente contesto:


Garin: Voy a un examen.


Me mira.


Ella: ¿Y tienes las cosas en la taquilla?


Garin: ¿Qué?


Ella: No llevas bolígrafo.


Garin: Es un examen oral.


Ella: Ah.


Y aquí pensaba que acabaría la conversación. Pero...


Ella: No pareces nervioso.


Sin embargo, empiezo a pornerme nervioso precisamente.


Garin: Es que tengo sueño.


Ella: Seguro que te sale muy bien.


Garin: Puede ser.


Ella: Porque Dios te ha dado un cerebro hermoso y perfecto que te hace aprender y conseguir muchas cosas.


Garin: ??


Ella: Dios te ha creado con barro y gracias a él te va a salir bien el examen. Te lo dice Dios que está hablando ahora por mi boca.


Garin: ??????


Ella: Dios nos ha creado del barro y cuando muramos seremos barro otra vez, ¿no?


Empiezo a asustarme.


Garin: Eso no lo sé.


Ella: No lo sabes, dice con voz triste, pero Dios sí lo sabe y va a estar contigo en tu examen y si apruebas será porque Dios así lo quiere.


En este punto decido desconectar y miro hacia adelante contando las paradas que quedan y deseando bajar. Ella empieza un monólogo que paso de escuchar; yo sólo miro las caras flipadas de los demás viajeros.


Cuando falta una parada para que me baje, ella se levanta y se baja del tranvía. Me saluda con la mano sonriendo como una niña. Yo me quedo mirándola sin hacer nada.


A veces he pensado: "Si existe Dios, pues que venga y me lo diga". ¿Lo habrá hecho? Nahhh. ¿Por qué yo? Había más gente en el tranvía. La gente está muy pero que muy mal. Al final le tendré que dar la razón al hombre-árbol.


lunes, 29 de mayo de 2006

Mis colegas los profes (2/2)

8 La jefa: Una mujer bastante extraña. Tiene un pelo lacio y sin brillo que le da un aspecto un tanto grimoso. Siempre lleva pantalones vaqueros y a veces habla en falsete con una voz que le da el aspecto de padecer un cierto retraso mental. En invierno llevaba esos guantes sin dedos. Daba la impresión de que vivía en unos cartones en el patio del instituto. Desde hace un mes parece que le caigo hasta simpático porque ha pasado de ignorarme totalmente a ser amable conmigo. Ummmm raro raro raro.


8 El hombre-árbol: Un día, mientras estaba de guardia, estábamos él y yo solos en la sala de profes. Le comenté alguna de las fechorías de mis alumnos y enseguida el tema derivó hacia los perniciosos efectos de la TV. De ahí a la alienación de la población, a la represión de las grandes empresas, de lo malo que era el dinero... etc. Le nombré Internet y me miró como si hubiese blasfemado. Finalmente hizo una apología del hippismo y afirmó que vivía en una cabaña de madera, en un bosque cercano. Sin electricidad, sin agua corriente, sin radio... ¡y sin baño! Se ha hecho construir una fosa séptica o como se diga... que rarito.


8 El conserje: No podía faltar. Hay dos pero sólo uno es normal. Ése no interesa. El otro es un tipo que parece que le da alergia el trabajo. Falta al menos una vez por semana y ahora lleva el brazo en cabestrillo. No he oído nunca su voz porque te responde con la mirada. Si le pides unas fotocopias te mira como si le hubieras interrumpido su partida horaria al solitario (pude comprobar que, en efecto, así era). Los alumnos de la ESO no deben salir del insti antes de que acabe la jornada pero este conserje es muy dado a apretar el botón que abre la puerta.


8 El secretario: Es un tío enorme que a veces pasa como un fantasma por la sala de profes. Voy a fijarme porque creo que no mueve las rodillas, sólo se desliza sobre el suelo. Habla pocas veces y cuando lo hace es para decir alguna frase que te deja pensando: ¿a qué viene esto?. En general te mira fijamente y se va.


Parece que el único normal soy yo ¿eh?. Bueno, mis rarezas ya las escribirá otro.

sábado, 27 de mayo de 2006

Método no-ortodoxo 1

En la última clase del viernes tomé una media excepcional con uno de los alumnos más pesados. Es decir, que no se trataba de cambiarlo de sitio, o de expulsarlo o de ponerlo delante. Eso me recordó otra medida de este tipo que adopté con otra alumna de lo más paliza hace unos meses. Voy a contar esta última:


Situación: clase de mates; tema: fracciones (qué interesante, ¿eh?) Una de las alumnas que están en la primera fila (ya se ha perdido la técnica del disimulo; quizás deba comentarlo en Tutoría) está constantemente girada de espaldas a la pizarra y también a mí. Después de advertirle varias veces, me canso y le digo que a la próxima le dará la vuelta a la mesa y dará la clase de espaldas a la pizarra.


Como los alumnos tienen memoria de pez a los cinco minutos ya está de espaldas. Le invito amablemente a que gire la mesa pero se niega, con la boca pequeña, eso sí. Pero quiero darle una lección así que pido a la clase su opinión:


Garin: Que levante la mano quien quiera que Alumna_Pesada gire su mesa.


¡Y todos levantan la mano! Fue espectacular.


El pueblo ha hablado y ella comienza a girar la mesa.. cuando ya la tiene puesta al revés, la perdono y le permito volver a su posición original. Temo que vuelva a hablar pero esta vez está calladita hasta el final de la clase.


Garin: 1 - Alumna pesada: 0


jueves, 25 de mayo de 2006

(A)bur(r)ocracia

De nuevo estoy inmerso en un mar de papeles que tienen que ver con pasar las justificaciones de las ausencias de mis alumnos. Es algo extremadamente aburrido. Y como los ordenadores de la sala de profes aún funcionan con vapor pues la tarea se convierte, además, en lenta. Por algún extraño azar los alumnos están comportándose de una forma moderada; así que dar clase, aunque sigue siendo la guerra, ya no es estar en primera línea de fuego. Pero lo peor está por llegar: es la clase del viernes a última hora. En ese momento pienso en el pobre profesor de naturales que tiene al grupo malo, mientras que yo, afortunadamente, tengo al bueno. Aún así, el grupo bueno se porta mal.


Como anécdota, uno de los alumnos de otro primero que tengo en tecnología casi se destroza un dedo. Hay una lija de tamaño considerable que está fija en una mesa. La lija es circular y gira gracias a un motor. Estaba lijando un trozo rectangular de madera cuando, al moverlo se le ha resbalado y se ha lijado parte de una uña. Si llega a tocar con la yema las consecuencias podrían haber sido catastróficas. Como está claro que ha sido un accidente respiro tranquilo.


lunes, 22 de mayo de 2006

La madre

Al atravesar la puerta de entrada (oxidada y chirriante, por supuesto) veo que alguien baja por la escalera, desde el primer piso a la planta baja. Es el inglesito. «Garin, mi madre vendrá hoy a las dos» me parece entender. Me alegro porque el equipo directivo está tratando de contactar con ella desde hace meses; por fin vendrá y se espera que eso haga cambiar de comportamiento al inglesito y a su tropa. Busco a la jefa y a su tutora les comento las novedades.


Cuando vuelvo de almorzar de la panadería de enfrente aparece la madre del inglés con cinco o seis chicos más "con cara de inglés" (si es que eso existe). Pasamos y busco a la jefa: está comiéndose un bocata Cuando le digo la noticia casi se le cae. Me encuentro a la tutora y, por fin, me desligo del tema. Al acabar las clases la jefa ya se había ido y no sé en qué ha quedado todo.


Con todo este lío me olvidé del tema de la pelea de las niñas. A ver si mañana me actualizo. He tenido que "perpetrar" los exámenes de tecnología. Ya veremos cómo sale el experimento. Que tenga que dar clases de materias que no son de mi especialidad es algo que me incomoda un poco. Pero bueno... Seguro que podría ser peor.


Una frase super-vieja dice que «no te acostarás sin saber una cosa más». El conocimiento del día (y que paso a compartir) tiene forma de libro. Se llama Panfleto antipedagógico y por lo poco que sé aún es una crítica a los planes actuales de estudio y un tocar-con-los-pies-en-el-suelo. (Bájate el pdf --> Panfleto antipedagógico). Ya tengo libro para el verano.


Para abrir boca...


La llamada de atención se dirige a todos, pero en especial a los forjadores y entusiastas de una reforma educativa que, en un tiempo record, ha conseguido que la cultura de los alumnos baje hasta niveles alarmantes, que la mala educación en la vida cotidiana de los centros suba hasta cotas vergonzosas, y que los profesores estén más hartos, deprimidos y desesperados que nunca...